¿Por qué tenemos antojos?

 

¿Por qué tenemos antojos?

A todos nos pasa, hay días en que los antojos por cierto tipo de alimentos nos matan. Cuando se te antoja pan dulce, un café, algo salado y no puedes dejar de pensar en ello hasta que lo puedes comer. ¿Por qué pasa esto? ¿Será algo que el cuerpo nos quiere decir? Resolvamos el misterio…

Analizándolo a profundidad, el tema de los antojos llega a ser más complejo de lo que podríamos imaginarnos. Por un lado cuando sucumbimos ante uno de ellos generalmente nos queda un sentimiento de culpa que nos puede hacer olvidar lo que disfrutamos al comer lo que queríamos y entonces ya no valió la pena, por otro lado al ponernos a pensar en que el cuerpo es una creación perfecta y que detrás de lo que al parecer es un simple capricho de determinado alimento puede ser que nuestro organismo nos está pidiendo eso por una razón específica la cosa cambia.

Nuestro sistema se encarga de un sinfín de funciones que se llevan a cabo sin que lo hagamos consciente como respirar, oír, ver, sentir, enviar información para hacernos saber que tenemos hambre, etc. Entonces, ¿por qué habría de equivocarse al decirnos que necesita comer cierto alimento?

Posibles motivos por los que tenemos antojos:

Deshidratación

Cuando nuestro cuerpo necesita agua, la primera señal que manda el cerebro se traduce como hambre. Lo que puedes hacer es beber un vaso de agua antes de comer cualquier otra cosa para ver si en realidad se trataba de deshidratación.

Carencia de nutrientes

Los macronutrientes y micronutrientes deben estar presentes de forma variada en nuestro régimen alimenticio diario. Esto quiere decir que si al cuerpo le faltan minerales se pueden sentir como antojos de alimentos salados. Si la carencia es de otras sustancias o vitaminas, se pueden sentir como antojos de cosas dulces o cafeína.

Antojos hormonales

Momentos como la menstruación,  el embarazo o la menopausia hacen que la testosterona y el estrógeno sufran un desequilibrio o alteración que nos lleva a caer en tentaciones de algunos alimentos.  

Crisis emocional

Muchos hemos aprendido a aliviar nuestras emociones fuertes a través de la comida, es algo que nos han enseñado desde pequeños como parte de nuestra cultura. Es muy común encontrar un refugio en la comida cuando nos sentimos insatisfechos en algún área de nuestra vida. En este caso es importante hacernos conscientes de que no es hambre de comida lo que sentimos sino hambre de amor, compañía, placer, alegría…

 

Así que la mejor técnica para ponerle un stop a los antojos es detenernos a pensar y meditar el origen de ese antojo para ver si lo estamos desviando para llenar un vacío emocional, sed, desequilibrio hormonal o deficiencia de nutrientes. La mejor manera de cuidar y sanar nuestro cuerpo es aprendiendo a escucharlo.

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