5 claves para cumplir tus propósitos este año

"La diferencia entre un sueño y un objetivo es la fecha que nos ponemos para alcanzarlo"

Empieza otro año, otro mes, otra semana. Cada Año Nuevo seguimos la tradición de escribir nuestra lista de deseos y propósitos con la idea de llevarlos a cabo y verlos materializados en los próximos 365 días. Pero muchas, muchísimas veces éstos propósitos no pasan de las primeras semanas del año. Por eso te compartimos 5 claves para que este año sí los cumplas. 

 

 

1. Encuentra lo que te motiva 

La gran mayoría de nosotros hacemos una lista al inicio de año con los propósitos que queremos cumplir. En realidad las listas son una manera de organización, hacemos listas de las compras, listas de pendientes, listas de tareas... Es la forma que tiene el cerebro, sobretodo el hemisferio izquierdo que representa la lógica, lo analítico y la planificación, de organizar y darle estructura a la información que recibe. Pero para lograr los objetivos no basta con darle estructura a la idea, es necesario encontrar la motivación detrás de ella, lo que nos está moviendo para hacerla realidad. Aquí entra el hemisferio derecho del cerebro, que es el que maneja las emociones, para identificar el sentimiento que nos produce ese objetivo. 

Puedes reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿Para qué quiero conseguir este objetivo? ¿Es algo importante para mí o para los demás? ¿Con qué valor o principio en mi vida está relacionado este propósito? ¿Qué sentiré cuando lo consiga? ¿Qué representa para mí? 

 

 

Anota tus respuestas y después de leerlas vuelve a preguntarte: ¿Realmente quiero conseguir este objetivo? Si tienes dudas sobre tu respuesta, es mejor que encuentres un propósito que realmente te motive. 

2. Define y visualiza tu propósito

Define tu objetivo en una frase positiva, que sea estimulante y que te invite a pasar a la acción. Es importante que sea un objetivo concreto, específico y ambicioso, aunque, al mismo tiempo, debe ser realizable. Si es un objetivo retador te va a resultar estimulante para salir de tu “zona de confort”, poner a prueba tus capacidades y poder desarrollarte y evolucionar. Pero si es extremadamente difícil de conseguir hará que no te sientas capaz y dejes de intentarlo muy pronto, generándote un sentimiento de frustración y fracaso.

Asimismo, pon una fecha realista para alcanzar tu objetivo.

Por último, establece un indicador que te confirme al cabo del tiempo que hayas fijado, si haz conseguido alcanzar el objetivo, es decir, tu meta tiene que ser medible.

 

 

Una vez que hayas definido tu objetivo realiza un ejercicio de visualización, imaginando la situación cuando ya lo hayas conseguido. Reflexiona sobre: ¿Cómo te verás en ese momento? ¿Qué escuchas (qué te dicen los demás o qué te dices a ti mismo/a)? ¿Cómo te sientes? ¿Cómo se dará cuenta otra persona de que lo has conseguido?

3. Identifica tus fortalezas 

Conoce tus obstáculos o limitaciones tanto internas como externas que te han impedido lograr tus metas en ocasiones anteriores. Partiendo de ahí, crea una lista de lo que necesites para conseguir tus propósitos y de los medios y apoyos que tienes para para lograrlo, toma en cuenta tanto lo que depende de ti como los medios y apoyo de otras personas que te pueden ayudar. 

 

 

Reflexiona sobre esto: ¿Qué necesitas para lograrlo? ¿Qué recursos tienes que puedes emplear? ¿Cuáles te faltan que puedes conseguir? ¿Cuáles son tus fortalezas en las que te puedes apoyar para conseguirlos? 

4. Crea tu plan de acción 

Este paso es comúnmente olvidado. Normalmente escribimos o pensamos nuestros propósitos sin identificar lo que haremos para lograrlos y ahí esta la verdadera clave para llegar a la meta. Establece un plan de acción. Si te has propuesto conseguir tu objetivo en seis meses, por ejemplo, define qué tienes que hacer cada mes para que al cabo de los seis meses hayas llegado a tu objetivo final. 

Es importante que el plan de acción mensual sea realista, concreto y fácil. 

Una vez que hayas definido tu plan de acción mensual, tienes que desglosar el plan de acción por semanas y/o por días, (dependiendo de tu objetivo).

 

 

El objetivo final debe ser ambicioso, pero el plan de acción mensual/semanal/diario debe resultarte muy simple y fácil de lograr.

5. Revisa tus resultados y premia tus logros

Decide cada cuánto tiempo vas a revisar el avance de tus resultados y lleva un registro escrito de lo que vas consiguiendo. Muchas veces el no hacerlo conlleva que no te hagas consciente de que realmente te estás acercando a la meta. 

Y lo mas importante de todo: CREE EN TI 
No importa cuántas veces te has propuesto algo y no lo has logrado, cada día es una oportunidad para volverlo a intentar. 

 

Si dentro de tu lista de propósitos está el cuidarte más, procurar tu salud, consentirte y mejorar el aspecto de tu piel, una manera efectiva y fácil de hacerlo es con el Tratamiento Platinum de Aguacate y Lavanda, diez mascarillas listas para usar que humectan tu piel a profundidad, le devuelven la suavidad y ayudan a acabar con los brotes de acné.

 

Tan sólo 28 días para mejorar visiblemente el aspecto de tu piel. 

 

 

Etiquetas: año nuevo, piel sana

Artículos Relacionados

Categorías

Últimas Noticias

Los secretos para una piel perfecta