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Piel sana y luminosa ¿la clave? ¡Limpieza doble!

¿Alguna vez has meditado sobre la manera en la que lavas tu rostro al final del día? ¿Remueves el maquillaje y lavas la piel en un mismo paso? ¿Te concentras en las áreas en que más se acumula la grasita? ¿Estás masajeando tu piel mientras la lavas?

Uno de los secretos para tener una piel sana y luminosa es el double cleansing o limpieza doble. Pero antes que que corras a lavar tu cara dos veces, es importante que sepas que no nos referimos a la limpieza típica de enjabonar-enjuagar-repetir porque lavar de esta manera tu piel demasiado puede resultar en agresiones que la dejen seca y sin brillo. Te explicamos bien de lo que trata el double cleansing:

PASO 1

El primer paso en la limpieza doble es utilizar un limpiador a base de aceite. Sabemos que puede parecer contraproducente usar aceite para retirar el maquillaje del rostro, pero la realidad es que tiene increíbles propiedades de limpieza. Los aceites limpiadores son capaces de limpiar y levantar por completo todo el maquillaje y desbloquear los poros. ¿Cómo lo haces? 

Cubre tu piel con una capa del limpiador en aceite. En este paso puedes masajear la piel con movimientos circulares suave pero firmemente, esto te ayudará a estimular la circulación de la sangre que oxigena la piel. Deja el aceite reposar en tu piel de 1 a 2 minutos y retira con un algodón o toallita. 

PASO 2

Lo que sigue es lavar el rostro con un jabón neutral o especializado y agua. Debes comenzar con la zona T porque generalmente es la que tiene más sebo o grasita y terminar con la zona más seca que son las mejillas. Esto es porque si lo haces al revés puedes terminar con resequedad en las zonas secas y eliminar la humectación que ya ganaste con el aceite en el paso 1. Enjuaga con agua fría para seguir activando la circulación y cerrar los poros. 

PASO 3
¡Humecta! Usa una crema o mascarilla humectante para darle a tu piel esa luminosidad que quieres.

 

Intentalo, la manera en que has estado lavando tu piel puede que la esté dañando. Si has tenido problemas de brotes, líneas de expresión, resequedad o exceso de grasa te recomendamos revisar tu rutina de limpieza. 

 

 

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